Viviana estuvo desde muy temprano en la Videna. Apenas llegó, su entrenadora le pidió que haga una intensa calistenia. -Suelta esos músculos-, le ordenó. Vivi empezó a trotar haciendo, además, estiramientos y ejercicios físicos. Ya había mucha gente en las tribunas y retumbaban tambores y matracas, también cornetines estridentes y se multiplicaban los aplausos. -¿No viste anoche ganar al garrochista argentino?, le preguntó sonriente una de sus amigas, es súper lindo- Viviana sonrió. -Yo estaba eclipsada a esa hora-, dijo enigmática, pensando aún sofocada en los besos candentes de Helena, sus caricias y la magia de su mirada tan tierna y romántica. Las eliminatorias de 100 con vallas constaban de cuatro series. Clasificaban los dos mejores tiempos de cada una. Viviana correría en la se

