Capítulo 41

734 Words

Helena abrió la puerta del cuarto de baño de la hostal. Vestía una escotada y una faldita jean corta. A despecho de sus treintaitantos años, estaba regia, bien proporcionada y sus piernas divinas y bien cuidadas. -Estás muy hermosa-, le dijo Viviana, besándole la mejilla. Tomó su mano y la invitó a echarse en la cama. Vivi sentía su corazón latiendo muy prisa, viéndola tan divina a Helena, como la soñaba desde que la vio por primera vez, en el parque, como una intelectual fascinante y amazónica. La sangre empezó a hacer ebullición en sus venas y sus piernas iniciaron a convertirse en una coincidente antorcha, prendiéndose con deleite desde sus tobillos. Vivi percibió que sus pezones y sus nalgas empezaron a endurecerse como el cemento por sus ansias desbordando su sostén y el calzón. Que

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD