En medio de tantos conflictos y disputas llegó el ‘Tan esperado’ día de la boda de la tía Abigail. No se trataba de ninguna broma cuando le avisaron que sería algo grande, y era que ya lo sospechaba desde el momento en que comenzó a ver los regalos de bodas que estaban preparando, cosas que valían más que su casa entera. — Quedaste hermosa. — Le dijo la mujer que se encargaba de vestirla. — Pareces una princesa. Una princesa con el vientre abultado. Nessie se giró para poderse mirar en el espejo, nunca había usado algo como un vestido ceñido al cuerpo y con corte de sirena. Sentía que probablemente un tono tan fuerte como el vinotinto ni siquiera le quedaba bien, sin embargo lo que más agradecía eran las mangas, que iban a la par con el escote de tipo corazón. Otras dos personas se en

