Dolor o pasión ―No puedo creerme esa historia… ¿Entonces tu padre solo se hizo millonario engañando a ese hombre para quedarse con su herencia y fundar así su imperio? ―Algo así Tom… ¡Maldición, como es que nunca supe nada de esto! ―bufó Dylan. El bar estaba bastante tranquilo a esas horas. La tarde avanzaba, pero el conflicto de Dylan parecía estancado en un impase que no le permitía avanzar de ninguna manera. Tom había colocado un vaso con whiskey frente a Dylan, pero él lo había rechazado. ―Esto te afecto mucho, ¿No es así? Dylan se dejó caer contra el respaldo de su silla enarcando las cejas para mirar a su amigo. ―Más de lo que te puedes imaginar, Tom… a Mía yo la amo de una forma que me resulta imposible de explicar. Al principio yo mismo me engañé diciéndome que solo quería p

