Amargo despertar ― ¡Mía!… ¡¿Mía?! Dylan recién se había despertado asombrado por no encontrar a su esposa; su día ya comenzaba de mala manera. Era domingo y por costumbre él debía estar despertando luego de una borrachera de esas que se convirtieron en su ritual acostumbrado después de aquel fatídico día. Su entrega al licor había sido solo una de tantas consecuencias como lo fueron también sus cambios de humor y el descontrol de sus ciclos de sueño, pero todo eso había cambiado los últimos días desde que Mía entró a su vida. Dylan caminó por la habitación encontrando ciertos elementos fuera de lugar: La ropa de Mía ya no estaba en la habitación y aquella lámpara de metal estaba tumbada. De alguna manera Dylan se las arregló para avivar su mente y comenzar a procesar todo aquello com

