David: Luego de salir de la casa de Santiago, me odié por hacerle caso y no quedarme con él en un momento tan delicado como eso. No sabía lo que podría estar haciéndole su padre en estos momentos, soy un tonto. Regresé a mi casa algo nervioso, abrí la puerta y mis padres estaban en la sala, me vieron algo preocupados pues seguramente yo llevaba una expresión de angustia - Hijo ¿Qué ocurrió? ¿Por qué esa cara? – preguntó mi padre mientras se acercaba a mí - El padre de Santiago nos vio besarnos, llegó antes y se veía bastante molesto. Ese señor puede ser un monstruo según lo que me ha contado Santiago, tengo mucho miedo por él - Tranquilo hijo, esperemos no pase nada grave – dijo mi madre abrazándome – sin embargo, es buena idea que le escribas - Sí, eso haré Subí a mi cuarto, arrojé

