9 Estaba ordenando la habitación cuando oí que llamaban a la puerta. Fui a abrir. «¿Dónde has desaparecido hoy? Te hemos estado llamando durante horas», una chica de tez oscura y pelo muy largo y liso hasta el culo, resaltado por un ajustado vestido amarillo que resaltaba cada una de sus perfectas curvas. «Mi teléfono móvil no funciona correctamente», respondí con dudas, preguntándome con quién estaba hablando. Eché un vistazo rápido a las fotos pegadas al espejo y reconocí a esa chica, así como a la que entró poco después. «¿También te has cortado el pelo?», me preguntó sorprendida con una mueca en la cara. Estaba a punto de buscar alguna mentira plausible cuando me interrumpieron. «¡Chicas, tengo una noticia fantástica!», exclamó la recién llegada, dando saltos de alegría sobre s

