«Hey, hey, hey, está abriendo los ojos». Escuché una voz totalmente conocida. Abrí poco a poco los ojos aunque la luz me molestara terrible. Vi a Ben sentado en un sofá mientras hablaba por teléfono con alguien y me observaba con felicidad. Noté todos los cables conectados a mi cuerpo y esas cosas de doctores. Aún odiaba los hospitales, me hacían recordar aquel día y más porque se trataba del mismo hospital. —Me siento en The Walking Dead amigo —fue lo primero que le dije cuando terminó de hablar por teléfono. —No deberías bromear. Estuviste en coma casi un año y aún estás muy grave. — ¿Qué? Ben comenzó a reír a carcajadas mientras aplaudía como retrasado. Rió por casi dos minutos en los cuales intentaba hablar para burlarse aún más pero la risa le impedía incluso respirar. —Sí, sí,

