Esperaba su respuesta mientras sentía que cada segundo que pasaba era eterno para poder escucharlo. — ¿Ves esto? —preguntó él señalando ligeramente su herida de bala. Yo asentí— Fue por ti, Hailey. Sin duda, haber escuchado eso me confundía. Si la herida que lo mantenía ahora mismo aquí fue causada por mí, entonces debía sentirme culpable, aunque aún así, no podía entender como era eso posible. —Recibí esta bala por ti. Porque a pesar de todo el jodido tiempo que ha pasado, sigo sin soportar que hablen de ti. ¿Eso responde a tu pregunta? —No del todo —respondí entre titubeos. —Te amo, Hailey. Y así como recibí esta, recibiría todas las balas que fueran necesarias por ti. En mi mente tenía mil cosas para contestarle. Podría escribir un libro entero titulado «Mis estúpidos sentimientos

