Llegué a casa de Allen, que por suerte estaba muy cerca de la mía. Abrió la puerta y al entrar pude percibir el olor a espagueti proveniente de la cocina. Me presentó con su madre, que por cierto, Allen tenía razón, es una señora muy amigable. Después me presentó a su hermana, tiene quince años, pero es buena persona al parecer. Platicamos por un tiempo y después Allen me mostró su colección de álbumes de Stay In Touch, el más reciente, firmado por Andrew. Intenté fingir que estaba bien, después de todo, no podía caerme en pedazos cada que escuchaba el nombre de Andrew. Minutos después llamaron a la puerta, Allen abrió y recibió al amigo de su hermana. Era un chico joven, de quince o dieciséis años con unos ojos verdes divinos y cabello n***o. No lo pude evitar, sus ojos me recordaron a

