- Hola mami- dice una voz que conozco perfectamente. Abro los ojos y todo es oscuridad, una pequeña bombilla alumbra un rincón de la habitación donde se encuentra Jayden. - Hola tesoro, ¿Cómo estás?- le digo poniéndome de pie para abrazarlo. - Bien mami- dice devolviendome el abrazo- veo que mi hermanita está bien grande- dice tocando mi vientre. - Si, me ubiera gustado que tu también estuvieras hay dentro con ella- digo poniéndome a la altura de él, viendo sus ojos negros, al principio me daba miedo, pero me fui acostumbrando ya que lo veo una que otra noche. - Y yo, también quisiera ver a papi- dice y su rostro se llena se tristeza pero desaparece enseguida y una bella sonrisa lo sustituye- pero muy pronto pobre verlos- - ¿A qué te refieres cariño?- el me toma de la cara y me da un

