Después de que todo el país comenzara hablar de la descarada pareja Mellers, las muestras de pasión salían en las primeras páginas. Al ingresar a la oficina un abogado nos esperaba, mi esposo había tomado en serio mi petición, este hombre vendría a formalizar mi denuncia. Una vez en la oficina de Gregorio el abogado se presentó, indicó que le diera todos los detalles, sé que mi esposo estaba aguantando el enojo pero era necesario que contara mi verdad. -Bueno señora Mellers, hoy mismo se hará la denuncia formal, también es vital tener la declaración de la señora Berenice.- -Intentaré tenerla, adelante con la demanda y yo de la declaración me encargo.- El abogado salió, Manuel seguía con mi hijo en brazos, parecía que no quería soltarlo, mientras tanto la editorial anunciaba que mi lib

