Salí del club, en mi mente estaban las palabras de Berenice, por más que intentara limpiar la imagen de Gael, es imposible, él decidió ser un villano, bien pudo revelarse a su madre, contarme su verdad y juntos luchar por ser feliz. Pero no fue así, tenía que tomar decisiones y tomó la peor. El auto me estaba esperando pero al parecer no estaba solo, Gregorio bajaba de él con nuestro Alejo, supongo que no pudo soportar estar separados. -¡Cariño!- lo escuché decir mientras llego a mi lado, nuestros labios se estrellaron.- -¿Qué haces aquí amor?- pregunté -Bueno terminé mis pendientes y decidí pasar por ti, deseo que vayamos a cenar.- mencionó -Me gusta la idea.- respondí Nos subimos al auto, Alejo iba profundo, quién diría que gracias a Berenice mi bebé este hoy aquí, debo reconocer

