Tuvimos una cena tranquila en medio de todo, yo cada que veo a mi esposa comer me da felicidad, ella en verdad disfrutaba cada alimento que probaba. El tema de Marcus y Gael no me deja dormir en paz, sé que poco a poco van cayendo por sus pecados cometidos pero aún la justicia no dicta una sentencia y eso es lo que me preocupa. Llegamos a nuestra casa, aún no me acostumbro a este lugar tan grande y muy bien protegido, con rapidez pasamos a la cama, como siempre los dos nos devoramos, por solo ese instante se me olvida el mundo y solo somos los dos, ella se entrega a mí sin restricción ni vergüenza, a veces pasa la línea de descarada y eso me fascina. En la madrugada despierto, no tengo sueño así que prefiero admirar a mi esposa, su cuerpo desnudo es un ejemplar hermoso, tiene el vientr

