Llegué en tiempo record hasta mi casa donde el cerrajero ya había concluido con su trabajo y esperaba por una generosa paga como recompensa y como agradecimiento por esperar hasta que regresara con el dinero, así que le ofrecí un billete de veinte dólares y dejé que conservara el cambio, no esperaba más de él así que se retiró con una enorme sonrisa en el rostro. Abrí la puerta y entré a casa lista para comenzar con los deberes. Lavar los trastes que se habían quedado del desayuno, barrer la casa, lavar baño, hacer tarea…demasiadas cosas qué hacer en tan poco tiempo. Salí al diminuto patio que estaba en casa para encender el boiler y esperar a que el agua se calentara, conecté la bomba para que el agua subiera y pudiera lavar los trastos mientras el agua seguía calentándose. Terminé de f

