GRACE —¿Y quien te ha dicho que a eso se le echa chocolate?— frente a mi estaba el hombre que se había convertido en una miel. Si, Leonardo había dado un cambio radical. Después que había confesado amarme, nos dimos una oportunidad y decidí regresar a casa. Ahora estábamos horneando un pastel para la cena, pero en cocina Leonardo estaba muy mal. —¿No era así?— se rascó la cabeza— puedo apostar que había visto a esa mujer en el video echarle chocolate a la mezcla.— negué con la cabeza arrebatándole la cuchara. —Si se le echa, pero hasta que la torta esté dura— lo amenace con la cuchara en la cabeza y el achicó los ojos.— eso te pasa porque siempre todo te lo hacen. Leonardo se acercó para tomarme la cuchara y con la otra mano y tomó la otra muñeca. Poco a poco me fue arrinconando a la p

