—Guau… Con tal de que sea un Moore, no te importa cuál sea, ¿no? —Hander escupió con ese intolerable tono burlesco que podía sacar de quicio a cualquiera. La diversión se reflejó en su rostro mientras que en el mío la exasperación fue palpable. Sentí esa irremediable necesidad de lanzarle algo a la cabeza, y escudriñando a mi alrededor me percaté de que no corría con la misma suerte de tener una sartén cerca de nuevo. Porque de haber sido así, la situación hubiese sido otra completamente diferente. Escenario: Tienes a tres chicos extremadamente atractivos frente a ti, atentos a todos y cada uno de tus movimientos. Una maravilla, ¿no? Lo es, cuando no te están observando de tres maneras totalmente contradictorias. Por supuesto que el rostro de Hades era lo más parecido a la exasperació

