La distancia que no había era tan lejana entre ambos cuerpos. Annie al sentir el contacto con su jefe le hizo revivir escalofríos que hacía mucho tiempo no lo sentimos. La garganta se le seco en segundos al poder sentir chocar su respiración contra sus labios, quiso pronunciar alguna palabra pero fue imposible hacerlo estaba completamente hipnotizada con esos ojos que representaban el mar con un fuego infernal. Cerró sus ojos para pensar con claridad lo que estaba por ocurrir, al estar un poco más cerca hasta rozar los labios. No dejo que siguiera esa situación, le dio vuelta la cara sin titubeos.— Está mal - balbucea. Apoya su nariz en la mejilla respirando junto con su frente. - Era lo que querías —lo interrumpe. Se aleja negando con la cabeza, se acomoda el cabello detrás de su

