ELINA
Después de un par de días desde que tuve esa horrible pesadilla no he podido encontrar la respuesta, he estado tan ocupada desde que Zane se fue, atendiendo a compromisos reales en su nombre, reemplazándolo en la reunión con los alfas del reino, quienes a pesar de su reticencia en un principio a mi matrimonio con Zane, han empezado a aceptarme de a poco, y es que a raíz de la declaración de guerra contra el reino Varkolak, varios reinos importantes han declarado su apoyo a Crimson Woods y con ello han llegado no sólo enviados de todas partes del continente, sino provisiones y nuevas líneas de comercio se han abierto, lo cual tiene más que complacidos a los alfas de este reino.
Y eso es debido a que todos tienen perfectamente claro que el poder de mi nombre ha sido la principal razón por la que estos reinos decidieron ofrecernos su apoyo, y aunque aún no me siento del todo cómoda con la fama que he ido adquiriendo, pues he escuchado de primera mano los rumores acerca de mis supuestos poderes especiales, o aquellos que dicen que soy una Lycan que puede hablar aún en su forma de lobo, lo cual es ridículo, los únicos rumores que se acercan un poco a la realidad son los que hablan del tamaño y fuerza de mi loba, pues incluso cuando sé que mi loba es mucho más grande que la mayoría, en los rumores me hacen parecer como una monstruosidad del tamaño de los reyes Lycan de antaño.
Incluso la noticia del nacimiento de mis bebés ha sido fuente inagotable de rumores y mitos creados alrededor de ellos, y es que la última vez que se supo del nacimiento de gemelos fue hace siete décadas, cuando nacieron los reyes alfa del reino Blackshadows, del cual provenía mi madre, la princesa Maia, sobrina nieta de los reyes gemelos alfa, y esa fue la razón principal por la que mi abuelo estuvo de acuerdo con que mi padre se casara con ella, ya que los consideraba de un linaje tan puro y poderoso como los Bloodmoon, aunque todos dicen que la aprobación del abuelo fue una simple formalidad para mi padre, quien planeaba casarse con ella, quien era su pareja destinada, así el abuelo lo quisiera o no.
Por lo que, aunque fue una sorpresa cuando se realizó el anuncio del nacimiento de Aiden y Alissa, e incluso muchos creyeron que eran inventos de Zane para engañar a los otros reinos, una vez las personas hicieron la conexión con mis familiares lejanos en Blackshadows, aceptaron la noticia como verdadera incluso si muchos de ellos no han visto nunca a los bebés; los primeros en ofrecer su apoyo fueron por supuesto los reyes gemelos, quienes no tardaron en enviar sus felicitaciones y disculparse por no haber atendido a la boda, además de solicitar una visita a Crimson Woods para conocer a los mellizos, a lo que acepté casi de inmediato, pues ellos son básicamente las únicas personas que tienen parte de mi sangre.
Y la tan esperada visita se dio mientras Zane aún estaba afuera, pues aunque hubiese querido que él estuviera aquí para recibirlos, ya que yo aún no estoy completamente familiarizada con los protocolos que implican ser la anfitriona de una visita de la realeza; no obstante, cuando los reyes gemelos, Edric y Elric Black llegaron, parecían un tanto satisfechos con la ausencia de mi flamante esposo, lo cual me hizo preguntarme la razón tras su reacción.
“No lo tomes a mal, no éramos muy amigos del difunto rey, el padre de tu esposo,” Edric explica.
“Por eso no asistimos a la boda, aunque hubiésemos querido ver a la hija de nuestra querida sobrina caminar hacia el altar,” Elric me dice con una sonrisa amable y yo le sonrío en respuesta.
“Queremos que sepas que la muerte de nuestra amada Maia ha sido una de las cosas más dolorosas que hemos experimentado, la amábamos como si fuera nuestra propia hija, ella era la persona más amable y generosa que podría existir, la luz que irradiaba era suficiente para iluminar nuestro reino de sombras,” Edric me dice con tristeza mientras su hermano asiente en acuerdo.
“Perder a nuestra pequeña Maia fue tan doloroso como la pérdida de mi propio hijo, y es por eso que queremos ofrecerte nuestro apoyo en tu guerra contra esa gente horrible,” Elric añade.
“Siento mucho escuchar eso, ¿cómo murió tu hijo? Si no te importa que pregunte,” le digo y ambos cruzan miradas.
“Fue un accidente en una competencia que hubo hace unos cinco años, él estaba en una carrera por el bosque con otros príncipes del continente, incluido tu esposo, cuando cayó por un acantilado y aterrizó sobre rocas filosas, nadie notó su ausencia hasta que los demás competidores llegaron a la meta y él no lo hizo, entonces inició la búsqueda, pero llegamos a él demasiado tarde,” Edric me dice mientras Elric sacude su cabeza.
“No fue un accidente, estoy seguro de que no lo fue, es imposible que un lobo tan poderoso como era mi Darius hubiese simplemente caído por un acantilado, no tiene sentido,” Elric responde.
“¿Entonces qué crees que pasó?” le pregunto.
“Creo que alguien lo empujó,” él responde simplemente.
“¿Quién?” insisto, pero Edric parece estar mirando a su hermano de forma intensa, casi como si quisiera evitar que hablara.
“No lo sabemos aún, pero la última persona que fue vista con él fue tu esposo, Zane Crimson, aunque él niega haber estado allí cuando sucedió todo, y luego su padre nos amenazó con cortar relaciones comerciales con nuestro reino si seguíamos insinuando que su hijo tuvo algo que ver con ello,” Elric responde y yo frunzo el ceño.
“No queremos que pienses mal de tu esposo, querida niña, pero sería bueno que estuvieras alerta, su padre era un conocido sádico y cruel, y ya conoces el dicho, de tal palo tal astilla,” Edric me dice.
“Yo sí quiero que piense mal de su esposo, estoy seguro de que él tuvo algo que ver con la muerte de mi hijo, por su culpa hoy mi nieto está huérfano, pues su pobre madre no pudo soportar el dolor de la pérdida de su amado esposo y se suicidó poco después… no confíes en él, ni en nadie en este reino,” Elric me dice tomando mi mano y apretando con fuerza.