Jess al fin había alejado mis dudas, él pronunció aquellas palabras que tanto había soñado escuchar, parecía que en verdad estaba en un sueño. Me tomé el momento de pellizcarme, el picor y el dolor se hizo presente. Eso indicaba que esto era verdad. «Al fin, al fin. Bendito sean todos, gracias al cielo, gracias a todo» Pensé mientras miraba con agradecimiento al techo de mi habitación. En su rostro podía ver que estaba siendo consumido por los nervios, él quería saber mi respuesta. Por supuesto que se la daría. — Jess, yo te amo. A pesar de todo este tiempo, mi amor por ti no ha cambiado, admito que me enamore de Eloy, pero, jamás pude olvidarte por completo. El rostro de Jess se relajó, una gran sonrisa se posó en su cara, sus ojos expresaban una felicidad absoluta. Mientras que, Ánge

