18

1549 Words

Candy arreglo una vez más su vestido, le gustaba, creía que la hacía lucir linda, estaba muy ansiosa por ir a ver a su amiga María, tanto que no podía estar quieta. — Rosa, yo voy a ir a la casa de María, Amir me dijo que podía salir. — Por supuesto señora, no tiene por qué mencionarlo, le diré a Miguel que la espere adelante con el auto así no se cansa. — Gracias Rosa y dime Candy, solo Candy. — Dijo la joven con una dulce voz. Rosa deseaba con todo su ser que esta pequeña mujer se convierta en su jefa, se nota lo buena que era, ella transmitía paz, eso era lo que Rosa pensaba. — Miguel, debes llevar a la señora a la casa de María. — Por fin mi suerte mejora. — ¿A qué te refieres? — Que no viste lo que es esa mujer, jamás vi tal belleza, es un monumento a todo lo sagrado. — El

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD