-Durante todo el camino abrace a Mia, sentía la necesidad de tenerla junto a mi pecho- -Lleve a Karla a su departamento ella se cambiaría, al siguiente día iría a nuestra casa- -No podía llevar a Mía así vestida a casa así que pedí ser llevados a un Hotel- -Una vez llegamos cubrí a mi esposa con una manta, mis hombres me hicieron entrar por la puerta de servicio así nadie nos vería- -Una vez en la habitación Mía se descubrió- -¿Mía estás bien?- pregunté -Si, ¿pudiste obtener información?- pregunto -Mucha, identifique un par, lastimosamente el líder es un fantasma- -Que bueno que pude ayudar- -Pero nunca más lo volverás hacer- -Me acerqué a Mía, tome su rostro en mis manos, el maldito Lord tenía razón, mi esposa aún con todo ese maquillaje seguía viéndose hermosa- -No

