LUCIANA Llegamos al lugar donde creo que se encuentra la sorpresa que tanto lleva escondido Erick por horas. No sé por qué tanto misterio con este hombre. La isla era hermosa, algo grande y habitada. Bajamos del pequeño yate y caminamos hasta llegar a una zona donde se encontraban varios bungalós. Eran pequeños, pero se miraban cómodos y bonitos. Erick sacó una llave de los bolsillos de su pantalón. ¿Qué hace?, ¿será que nos quedaremos aquí? Al abrir la puerta compruebo el interior del lugar. Definitivamente era completamente hermoso. Todo rústico pero bien conservado, pequeño pero acogedor. En medio del espacio se encontraba una cama matrimonial, también había un sofá individual, columpio, una repisa con libros, y plantas naturales, decorando todo, junto con otros adornos rústicos q

