ERICK Las cosas ya están marchando a la perfección, ya todo se había aclarado. Esa noche en la limusina todo el asunto arreglo, ella no perdió en la confianza en mí y yo puede ser más honesto. Los dos confesamos nuestros sentimientos y la razón de nuestros miedos. Era la primera persona en mucho tiempo con la que me abría y tenía confianza. Y por lo visto ella también me lo permitió cuando me dejo entrar en su vida y ser parte de ella. Conocer a sus hermanos era algo valioso e importante tanto para ella como para mí. Al igual como yo la presente ante mi familia. Y seguir siendo parte de ello me alegraba, más cuando me tomaba en cuenta para pasar la tarde con ellos. Tenía entendido que su amiga y sus pequeños hermanos regresarían mañana lunes a Chicago, no sé realmente por qué razón,

