Trisha volvió lentamente a las habitaciones que compartía con Kelan. Bio no dejaba de rozarse contra ella, como si estuviera intentando calmar la tormenta de pensamientos y dudas que poblaban su mente. Trisha había disfrutado pasando el rato con las demás mujeres, pero ahora lo único en lo que podía pensar era en el tema sobre el que habían estado bromeando. Necesitaba más información, tiempo, y un lugar tranquilo en el que poder procesarlo todo. ¿De verdad era posible que se transformase en una dragona? Y de ser así, ¿dolería la transformación? Solo había visto a Kelan en su forma de dragón una vez, la misma noche en la que se habían conocido, y aunque sabía que se podía transformar en otra criatura, nunca le había parecido real; después de todo, todo lo que había ocurrido la noche en qu

