Afortunadamente todos se alimentan y a las pocas horas de ello, el entierro se efectúa. Las carrozas que llevan los ataúdes llegan y con ellos, el llanto que hace poco tiempo había dejado de oírse, se escucha con mucha fuerza. Los chicos lloran pegados a su madre mientras Luke solo se limita a mirar todo en silencio. Sus ojos están rojos de tanto llorar y su rostro muestra el dolor de esta pérdida. Todos suben a sus autos, mientras Luke viene conmigo. Ya no me toma de la mano, simplemente mira hacia la ventana sin emitir algún sonido, pero limpiando de vez en cuando su rostro. Él está mal. El cementerio queda lejos, por lo que tardamos en llegar y cuando lo hacemos, el llanto aumenta. La escena es desgarradora, todos llorando desconsolados sobre un ataúd sellado y el otro no. A quien l

