Los ojos de Abril me traspasaban de una manera demasiado dolorosa, quería apartar la mirada, pero al mismo tiempo era incapaz de hacerlo porque era la primera vez que veía lo hermosos que eran sus iris. —Entiende, es momento de decir adiós. Quizás con el tiempo te vea como un amigo, pero en estos momentos me es imposible hacerlo. —Lo entiendo —sonreí con amargura —. Supongo que me vas a correr del apartamento, al final de cuentas necesitas tu espacio. —No, no te adelantes a los hechos. Te mantendré informado, ahora, si me disculpas, tengo cosas que hablar con Nahomi. Perspectiva de Abril. Fui a mi cuarto con Nahomi, pude sentir la manera en que Mateo me miraba y supe que sus ojos me siguieron hasta que entré en mi habitación. —¿Estás segura de lo que haces, Abril? —Muy segura, ¿Sabe

