Decencia

1661 Words

Y aquí tenía al poderoso Gabrielle Winchester curando mi pie. Cuando sacó el vidrio que tenía enterrado, rápidamente me puso una gasa y apretó con fuerza. —En serio eres demente, mujer —él lanzó un bufido y, a pesar de que su mano estaba llenándose de sangre, no dejó de presionar la herida —. En fin, mientras tú te encuentras herida, el motivo de tus tormentos se encuentra totalmente dormido y con comida en el estómago. —¿Cómo sabes que es por culpa de Mateo que me encuentro así? —Es más que obvio, no creo que llores por mi causa, al final de cuentas no me quieres —él sacó un pequeño estuche —. Tendré que darte unos puntos, pondré anestesia y vas a sentir un ardor muy fuerte. En el estuche que sacó de su abrigo, venía todo lo necesario para una cirugía menor. Me puso la anestesia y lue

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD