Valeria desperto cerca de las 4 de la madrugada, un poco aturdida por los acontesimientos ocurridos durante esa noche, mirando a su alrededor aunque un poco borroso, se percato de una persona que dormia sobre el sillon de la esquina, pareciera que tal vez estuviera muy incomodo debido al tamaño de esa persona.
muy despacio y sin tratar de hacer mucho ruido decidio levantarse al baño aunque no se sentia muy bien debido a que apenas estaba pasando el efecto de aquella pastilla. Mirando aun algo borroso al levantarse se sintio un poco mareada y cayo de rodillas al suelo mientras daba un grito ahogado, Sebastian quien era quien dormia en el sillon al escuchar el ruido se levanto sin pensarlo y corrio a lado de valeria para auxiliarla, ensendio la luz y la tomo entre sus brazos para colocarla en la cama mientras apartaba unos mechones de su frente y al hacer contacto con los hermosos ojos de valeria se sintio perdido en esa mirada mientras trataba de desifrar ese misterio que habia en ella.
-Estas bien, te lastimaste, te duele algo?- le pregunto preocupado Sebastian.
-Si solo me siento un poco mareada, creo que aun no pasa el efecto de esa pastilla que me diste, dime que hacias dormio en el sillon, se ve muy incomodo.- respondio valeria aun un poco aturdida.
-Me preocupe por el estado en el que te pusiste ayer y preferi estar aqui en la habitacion mientras dormias por si despertabas y necesitabas ayuda- le comento sebastian al mismo tiempo que salia de la habitacion para ir por un vaso de agua para valeria. Al regresar de la habitacion se sento a lado de valeria hasta que tomo el vaso de agua. El le pregunto como se sentia y ella respondio que bien al mismo tiempo que comenzaba acomodarse para dormir nuevamente. En ese mismo momento Sebastian se levanto listo para regresar al sillon cuando en ese momento valeria lo detubo.
-como es que estas durmiendo en ese sillon que se ve tan incomodo?- le pregunto valeria mientras observaba como se sentaba en el sillon.
-nunca dije que fuera comodo, pero quiero estar cerca por si necesitas algo.-le comento sebastian.
-puedes dormir conmigo en la cama, es lo suficientemente grande y cabemos los dos aqui, asi que levantate y ven aqui con tu sabana.- le dijo valeria mientras le palmeaba el lado de la cama que estaba desocupado.
Sebastian dudo un momento, pues sabia que seria algo muy peligroso dormir junto a valeria, pues no sabia si seria lo suficientemente fuerte para tolerar estar junto a ella en la misma cama.
-no te preocupes aqui estare bien, lo unico que me importa es que tu estes tranquila, que descanses y para mañana estes recuperada ya que es el ultimo dia que estaremos aqui y tendras un entrenamiento un poco fuerte y agresivo- le respondio sebastian un poco dudoso de su respuesta.
-anda duerme aqui conmigo, si no lo haces me quedare sentada aqui todo lo que resta de la madrugada y mañana no estare lo suficientemente descansada ´para tu entrenamiento- le respondio valeria con un tono un tanto jugueton y una sonrisa dispuesta a que sebastian duerma junto con ella.
-esta bien val, dormire contigo solo por que quiero que descanses y estes bien para mañana.- le dijo sebastian al mismo tiempo que se levantaba y se movia hacia la cama y se metia bajo las sabanas.
en ese mismo instante valeria se recosto y tomo la misma sabana que sebastian y se cubrio, volteo hacia donde la mirada de sebastian la observaba atonito ante esa accion y ell simplemente se recosto en su pecho pasando su pequeño brazo sobre su abdomen. Sebastian un poco nervioso comenzo acariciar lentamente el cabello de valeria y al paso de unos minutos su respiracion se volvio paifica y sebastian se percato de que ella ya dormia placidamente, asi que el cerro sus ojos y dejo un beso en la coronilla de su cabeza y sin saber en que momento el se quedo dormido.
A la mañana siguiente cuando desperto valeria, sebastian no se encontraba a su lado, se sento en la cama y cuando se disponia a levantarse sebastian entro por la puerta y ambos se miraron con una sonrisa que inundaba el rostro de ambos.
-buenos dias- le dijo sebastian al mismo tiempo que se sentaba a la orilla de la cama- como dormiste, espero que hayas dormido bien porque nos espera un ultimo y largo dia en la ciudad- le dijo al mismo tiempo que se volvia a poner de pie para ayudar a valeria a incorporarse en la cama.
-si, descanse muy bien y estoy lista para iniciar con el entrenamiento, solo necesito un baño y estare en seguida para comenzar con lo ultimo en la ciudad- le respondio valeria levantandose de la cama.
Despues de la conversacon que tuvieron por la mañana, valeria tomo un baño mientras que sebastian hacia un par de llamadas para tener todo listo para el entrenamiento de valeria. Este era un entrenamiento algo duro ya que estaria todo el dia entrenando con pequeñas armas para que almenos pudiera utilizar una de ellas mientras los siguientes dias se especializaba mejor en el rancho, tambien tomaria un par de clases de defensa personal para si algun dia alguien la atacara y sebastian no estuviera cerca de ella,
Al encontrarse ambos despues de que terminaron sus cosas, se sentaron en la mesa y desayunaron en un comodo silencio.
Al salir de casa ingresaron a una area de entrenamiento con armas, la primera que tomo y al parecer le gusto fue una 38 super que decidio despues de ese entrenamiento adquirir una y mandarla arreglar a su gusto.
Valeria demostro tener buena mano con las armas, ya que tenia una facilidad inexplicable para utilizarlas, acertaba la mayoria de los tiros mientras Sebastian la miraba orgulloso de lo que estaba logrando aun comenzando su entrenamiento.
-Nuca me imagine que serias muy buena manejando armas- le dijo sebastian embozando una sonrisa con orgullo hacia valeria.
-las pocas veces que miraba a papa, en cada reunion en me enseñaba como utilizar el arma que el siempre traia con el, su glock 17 era fantastica al igual que el, me enseño a como tomarla y como posicionarme, el era un fantastico maestro para enseñrme, queria que aprendiera aunque sea a utilizarla para defenderme, pero siento que su glock no va con mi porte por eso quise entrenar con la 38 me a gustado desde que comence a entrenar con papa y al parecer me estoy entendiedo muy bien con ella- le respondio valeria mientras se daba la vuelta para seguir disparando a los objetos que tenia al frente.
Y asi trancurrio el resto del dia, mientras ella entrenaba para utilizar mejor el arma, el confirmaba por llamadas la hora y el dia de la reunion con los socios, ya estaba por llegar ese dia en que valeria tendria que tomar la decision de quedarse con el lugar que por herencia le correspondia oh si eligiria a alguno de los socios para tomar el lugar de ella y continuar con el legado de su padre, sin embargo, sebastian estaba seguro que haria hasta lo imposible por hacer que valeria se quedara con el lugar que le correspondia, ya que eso fue lo que el señor alonzo alguna vez habria querido, asi que el haria lo imposible por hacer que valeria quisiera quedarse por voluntad propia.
-Estas lista para irnos a casa? Hay que volver para cenar y arreglar nuestras cosas, esta noche hay que partir al rancho, ya esta todo listo para nuestra llegada- le dijo sebastian al mismo instante en que le ofrecio una botella de agua para que la bebiera.
-Si claro, estoy lista solo que creo que necesitare tener un arma lista, quiero sentirme segura- le dijo valeria antes que cualquier otra cosa.
-Val, no necesitas.....-Sebastian no termino de responder cuando valeria lo interrumpio de nuevo.
-Sebs, quiero volver a pedirte, que no me dejes sola, contigo me siento protegida por favor.- le dijo valeria mientras lo miraba con ojos suplicantes a lo cual sebastian no se puso resistir y solo hizo un movimiento con su cabeza asintiendo a lo que valeria le pedia y la abrazo para que se sintiera segura.
-no me tienes que pedir eso nuevamente val, yo te hize una promesa y la voy a cumplir, por favor ten fe en que todo estara bien y no correras ningun riesgo, y sobre el arma, vamos a casa, haya te tengo una sorpresa.- le respodio sebastian mientras le tomaba la mano y salian juntos del area donde estaban entrenando para volver a casa y asi partir al rancho.
Al llegar a casa valeria se sento en la sala mientras esperaba que sebastian regresara del despacho donde habia entrado cuando llego.
Sebastian salio del despacho con una pequeña caja de madera, pintada en color rosa con toques dorados en sus manos.
-Mira val, antes que sucediera lo de tu papa el me mando hacer esto para ti, el sabia que tu arma favorita seria una 38 super, por lo cual me envio a hacer esto para ti, aunque el nunca se imagino que tendrias que utilizarla cuando el ya no estuviera aqui.
Valeria abrio la caja, y se dio cuenta que ell venia una 38 super adornada con oro blanco y rosa, y en las cachas venian sus inicales V'B escritas solo con diamantes, a lo que ella cubrio su boca con una mano y comenzaron a rodar lagrimas por sus mejillas.
-Es hermosa.- dijo entre sollosos mientras la admiraba
-lose, tu padre la mando hacer especialmente para ti, incrustaron diamantes en tus iniciales, sabes que por un momento me tente que en lugar de tus inicales escibieran el sobre nombre que tu padre te decia jajaja- dijo sebastian mientras reia para alegrar la mirada triste de valeria.
-Estas loco, imagina que en lugar de V'B estuviera escrito solo Boo- dijo al momento de soltar una carcajada que alegro tanto a sebastian al escucharla.
Boo era el sobre nombre que alonzo le decia a su pequeña valeria, ya que cuando era una bebe solamente esa frase era lo que ella decia, con todo el amor y la ternura que su padre le tenia, por eso el la llama asi, Boo.
Al recordar todo esto, valeria derramo un par de lagrimas, cuando se dio cuenta de lo que estaba pasando, sebastian la tenia abrazada acariciando su espalda, ella sintio una corriente electrica que jamas habia sentido nunca y sentia una sensacion de proteccion y confianza, ella estaba segura que a lado de sebastian jamas le harian daño nadie, mientras que en la mente de sebastian pasaba casi los mismo pensamientos, su pecho sentia algo al estar cerca de valeria y mas al estar en contacto fisico con ella, era algo que no podria describir, pero que le encantaba sentir, el sabia que ahora en adelante su unico deber era protegerla, sobre su propia vida si era necesario pero no dejaria que nada ni nadie le hiciera algun daño a su pequeña val.
Llegada la noche, despues de que ambos se bañaron y arreglaron sus cosas, estaban listos para partir al rancho y prepararse para lo que vedria en los proximos dias.
-Estas lista mi pequeña Val?- le preguntaba sebastian al momento que ambos subieron al automovil.
-Yo siempre estare lista si tu estas conmigo mi leon- le respondio valeria dandole una sonrisa y tomandolo de la mano.
-Entonces vamos.- le respondio mientras dejaba un beso en los nudillos de sus mano.
Y asi partieron al rancho, sin imaginar que comenzaria una gran guerra que pondria en peligro la vida de ambos.