No sé por qué rayos siempre acabo cediendo ante los caprichos de Lara. ¡Ah sí! Porque la adoro, y ella se vale de eso para manipularme a su antojo. No puedo creer que me haya convencido para hacer lo que estoy a punto de hacer. Es mi primera tarde libre luego de trabajar de lunes a lunes durante las últimas dos semanas. Debería estar tirada en mi cama con la portátil sobre mi regazo, y jugando The Witcher o Metal Gear. Debería estar aprovechando mi tiempo libre en algo que de verdad me guste. Pero no, en lugar de eso, decidí acompañar a mi amiga al gimnasio, según ella para despejar mi mente un rato y drenar un poco el estrés que he tenido que enfrentar durante los últimos días. —La actividad física ayuda a liberar endorfinas. Te sentirás de maravilla cuando terminemos la sesión. Recuer

