LANE —Auch. Kieran golpeó mi hombro al salir del elevador, haciendome tambalear. Maldito animal. Kaiden llevaba mi abrigo en sus manos mientras yo me quitaba los zapatos para ir hacia mi habitación. Quería acostarme y dormir para volver a tener esos sueños donde apuñalo a Kieran con un tenedor. El rubio me abrazó, apoyando sus manos en mi abdomen y sonreí cuando besó mi mejilla, apoyando su mentón en el hueco entre mi hombro y mi cuello, provocandome cosquillas. —¿Por qué no duermes conmigo esta noche? Su pregunta me tomó por sorpresa. Al igual que esa hormigueante sensación que se instalaba por debajo de mi piel cuando Kaiden hacía... cualquier cosa, era extraño, mi cuerpo parecía reaccionar solo a cualquier cosa que él hiciera o dijera. ¿Acaso era... No. Puse mis manos sobre l

