LANE La había cagado. Bien, el primer paso para afrontar un problema, era admitirlo. Y yo jodidamente lo había arruinado todo, tratando a Jeffrey de aquella forma pero, vamos, el había comenzado. Y no iba a permitir que me pasara por encima. El caso es que, cada vez metí más y más la pata. Inclúso las miradas severas de Kieran, no eran de regaño. Eran advertencias. Tuve que haberme quedado callada, soportar a Jeffrey y evitar el enojo de los Knight. Pero no podía. Nadie con una pizca de amor propio dejaría que otro viniera y lo tratara de cualquier forma con los brazos cruzados, sin decir una puta palabra. Pero así no era en el mundo de los Knight. En el mundo reinado por los hermanos, debías callar si alguien con mayor poder te lo ordenaba, si no tendrías que soportar las consecuenc

