LANE —No me gusta. —Mierda, Lane, es el vestido número veinte que te pruebas —se quejó Kieran poniendo sus ojos en blanco—. Escoge uno y vamonos que tengo cosas más importantes que hacer. Ignoré sus palabras mientras observaba con una mueca cómo se me veía el vestido corto de color violeta en el espejo de cuerpo entero en la tienda. Era verdad, llevabamos ahí al menos una hora y nada de lo que me había probado me convencía. Es decir, jamás fuí una persona insegura, mi cuerpo me gustaba, asi que yo no era el problema. El problema era que ningún vestido parecía convencerme del todo, ningúno atrapaba la mirada de Kieran como necesitaba para el plan que tenía preparado para esa noche. —Mira, encontré este para tí, es nuevo, estoy segura de que va a quedarte fabuloso —. Caroline apareció c

