Maikel. —comprobémoslo — la campana suena y ambos tiramos el primer golpe, nuestros puños chocan uno contra otro. Da una patada directo a mi rodilla y hace una combinación de golpes esquivo algunos y otros dan en mi cuerpo. —te dejaras golpear —me recrimina Theo. —tranquilo Theo quiero ver hasta dónde llega este lobo. —no me parece que te dejes golpear así, con solo puño en la cien podrías noquearlo. —lo sé yo sé lo que hago Theo. —te vas a cansar si sigues así no sabes con cuantos tienes que pelear para llegar parlanchín ese quiero llegar a él y hacerlo arrodillar ante mi luna, mírala siento su preocupación. —lo sé, lo mejor será acabar con esto de una buena vez. —sí es lo mejor. Me puse en guardia e invite a mi contrincante a pelear, lanza un golpe con la derecha el cual esqui

