Liam aceptó la ayuda de la chica caminando a su lado, ella tomó su mano y apresuró el paso, necesitaba dejarlo a salvo, tenía que protegerlo, la ciudad estaba cerca, tenía que llegar a la casa de la manada por detrás para hablar con el Alfa, no hubo necesidad de llamarlo porque en el momento que cruzaron el último árbol Dylan se encontró frente a ellos, ella se detuvo de inmediato con asombro al verlo como un instinto colocó a Liam detrás de ella. –Jefe. –¿Qué pasó? –Encontramos a este chico en las orillas del territorio, estoy resolviendo la situación. Dylan lo reconoció de inmediato, no porque lo recordará de París, era por ese mismo color de ojos, eran iguales a los de Madison, incluso notó el parecido en algunos rasgos. –Eres el hermano de Madison –mencionó Dylan. –¿Ella está

