Amo a Lupita con toda mi alma amaba de ella sus manías todo de ella... Ella se recarga en mi hombro mientras estaba sentada en mi regazo cerraba los ojos disfrutando de mis caricias, disfrutando la brisa del mar... Hasta que ella se queda dormida, veía que estaba en un profundo sueño sonrío le di un beso en la frente, la cargué hasta llevarla a la cama, y así lo hice ella se acomoda y seguía durmiendo mientras me acuesto junto a ella abrazando a mi novia hasta quedarme dormido. Mientras tanto con Marcelo horas más tarde ella llamaba quién seguía sin responder. — ¡De verdad que Brenda es una niña! — refutaba Marcelo aventando su celular al sillón. Mientras que Brenda veía las llamadas de Marcelo, sonreía victoriosa por qué ella lo estaba teniendo comiendo de su mano. — Así me gusta

