Por otra parte, Marcelo lloraba de rabia al dejarse engañar por Brenda le quería decir a su hermana, pero no lo haría no quería que Lupita llorara por mí ella tenía que estar fuerte luchando por sobrevivir y vencer la enfermedad. Pasaron los meses y Lupita había empeorado demasiado ya no era la misma, estaba demacrada había bajado de peso las quimioterapias no estaban dando resultados, pero a una si seguían con el tratamiento por un rayito de esperanza. — Vamos a cambiar de tratamiento para ver si se puede erradicar el cáncer — dijo el doctor Ralph informándole a Marcelo. —¿Mi hermana se salvará verdad? — preguntaba Marcelo con la esperanza de que su hermana siguiera viva. — Haremos lo posible por salvarla, pero no le puedo dar falsas esperanzas — le dijo el doctor con severidad. Ma

