Al día siguiente, Luke despertó, al escuchar el repique de su teléfono celular, intentó incorporarse, pero el fuerte dolor de cabeza se lo impidió, la boca la sentía acartonada y tenía una sensación de irrealidad, además estaba mareado. Trató de recordar lo sucedido la noche anterior, mas fue imposible, era como si los momentos vividos las últimas horas, hubieran sido suprimidos por completo de su mente, todo estaba en blanco. El incesante repique del móvil, hizo eco en su cabeza, sin embargo, se obligó a reaccionar, extendió su mano, le costó un poco tomar el celular, cuando lo atendió, la persona al otro lado de la línea, ni siquiera lo dejó hablar antes de arremeter con fieras palabras en contra suyo. —¡Al fin contestas! ¿O acaso me estás huyendo? ¡No tienes vergüenza! ¿Cómo es po

