Luke no podía creer la pregunta de Samantha, ¿Por qué carajos esa mujer era tan complicada? ¿Por qué tenía que preguntarle eso y justo en ese preciso momento? ¿Acaso no estaba disfrutando de su compañía? En definitiva ella le causaba mucho desconcierto. Él la tomó por las manos y se las sostuvo a la altura de la cabeza, sin dejar de mirarla a los ojos. —¡Escúchame bien! —exclamó con un semblante serio—. No he traído nunca ninguna mujer a este apartamento. Es una herencia de mi mamá, fue su primer apartamento, aquí vivió con mi papá, cuando su padre se negó a darle su bendición para casarse con uno de los herederos Moore, porque era un promiscuo —le explicó y ella se mantuvo escuchándolo atentamente, aunque sin ninguna expresión en su rostro. —Porque seguro era un promiscuo, como tú —afi

