Joana Mouris narrando: Cinco meses más tarde... Salió del baño envuelta en una toalla, o casi envuelta, mi enorme barriga no me permite estar completamente tapada. Dejo de tratar de taparme y camino desnudo por la habitación, Cristian que estaba acostado en la cama deja caer su celular y sigue todos mis movimientos. — Esa es una escena maravillosa — dice — ven aquí. Se sienta en el borde de la cama y me acerco a él, de pie, entre sus piernas. Siento las manos de Cristian en mi estómago. — ¿Dónde están los buenos días de papá? — él pide. Al escuchar la voz del padre, nuestro hijo comienza a moverse, mi vientre forma un gran bulto en el lado derecho y Cristian rápidamente besa el lugar. — ¿Con ganas de hoy? — pregunta, aun acariciando mi vientre, nuestro hijo se mueve sin parar. —

