La Inauguración # 5

1562 Words
Yo seguía saliendo de cacería en las noches porque al final me di cuenta de que me había convertido en una draugr… bueno Adam me había obligado a beber de su sangre asi que fue duro para mi darme cuenta de que mi amado era un vampiro y peor aún que él me había infectado con su maldita enfermedad. Cada noche me alimentaba de la sangre de cualquier animal que se me pusiera enfrente. Ademas de que Klaus ordenaba que mis transfusiones siguieran su curso normal, asi que la vida de Úrsula corría peligro. La pobre chica a la que le debía mi vida. Asi que cuando Uzi se quedaba dormida de debilidad yo sacaba las agujas y la acomodaba en mi cama. Escuchaba como la fiebre la hacía balbucear, hablaba incoherencias y su piel estaba extremadamente blanca, su cuerpo temblaba tanto que llego a convulsionar… yo no podía pedir ayuda porque ellos solo lanzarían su cuerpo a los cerdos, asi que yo tenía que hacer algo lo más rápido posible. Tome la navaja e hice un corte en mi dedo, deje caer de mi sangre en su boca y poco a poco pude ver como su piel se volvía tersa, su cabello brillante y dejo de temblar… entonces me agache para hablarle al oído… —Uzi sentirás dolores, pero pasaran pronto y después saldrás conmigo de casería. ¿Te gusta la idea? —“Si señorita lo que usted ordene” su voz era ronca y sus ojos verdes se volvieron más claros, me miro y me sonrió. Esas noches mientras Úrsula se quejaba de dolor yo derramaba de mi sangre en sus labios y poco a poco su transición fue quedando lista. Tanto ella como yo nos mirábamos rejuvenecidas, deslumbrantes y muy coquetas. Desde ese momento nos volvimos inseparables, causábamos sensación donde llegábamos y Klaus cada vez se volvía más loco por mí, pasaron varias semanas y finalmente mi hostal ya estaba listo. Asi que el imbécil organizo una fiesta de inauguración. Las personas más importantes del pueblo fueron invitadas, pero en gran mayoría hombres, porque el objetivo del hostal era más bien el de una casa de citas. Se trataba del Hostal Vinland (el apellido de mi familia) pero más bien era deshonrado para poner un prostíbulo. Esa noche conocí a las prostitutas, mujeres sensuales de la vida alegre, bebían licor a la par de los “caballeros” y obviamente ofrecían sus servicios. Cuando salimos a cortar el listón Klaus me entrego las tijeras, di mis falsas palabras de agradecimiento y corte la cinta. Todos aplaudían y yo sonreí hipócritamente. Klaus no había parado de beber desde la tarde y tenía una mirada sexualizada completamente repulsiva para mí. —Bueno linda tus exigencias fueron complacidas ahora ya estas lista para formar un hogar conmigo asi que me gustaría consumarlo esta misma noche. Yo le sonreí, ladie mi cabeza y le dije suavemente… —Sera un placer caballero que durmamos juntos esta noche. —El placer será todo mio jajajaja todo mio jajajaja. —Entonces tienes que dar la noticia públicamente querido porque todos tendrán que saber que seré tu formal esposa. —Completamente de acuerdo mi bella dama… ¡Pongan todos atención! Quiero dar públicamente la noticia que nuestro compromiso será consumado esta noche. Asi que asumo esta reunión como nuestra ceremonia ya que Isabel y yo somos una pareja oficialmente. —¡JEEEEEEEE! Los gritos de júbilo eran escandalosos, todos aplaudían y yo me moría del asco. Úrsula me miraba de reojo y solo se acercó a mi para darme un abrazo y decirme… —Felicidades señorita, me imagino que necesitara ayuda esta noche. —Asi es mi pequeña Uzi, ya todo está decidido. Después de ella siguieron todos… llegaban a felicitarnos y darnos buenos deseos para nuestra estúpida felicidad… el bastardo se reía… estaba alegre y seguía mostrando sus asquerosos dientes de oro. Era una fiesta y como era de esperarse todos estaban extremadamente borrachos… algunos ya estaban consumando los actos lujuriosos en las habitaciones asi que era momento de irnos… le pedí a los hombres de Klaus que me ayudaran a cargarlo, entre dos lo sostuvieron de los brazos y venían caminando atrás de nosotras. Llegamos a la mansión y lo llevaron directamente a mi alcoba, lo acostaron en mi cama mientras el levantaba los brazos llamándome… —Ven Isabel ven a mi… quiero disfrutarte toda la noche querida mía. —Querido mio todos nuestros empleados están escuchándote jajajaja y puse mi mano en la boca fingiendo vergüenza. —¡Lárguense imbéciles! No ven que mi mujer y yo queremos pasar nuestra primera noche juntos. —Si señor. —Como ordene jefe. Los estúpidos salieron de la habitación seguidos por Úrsula a quien detuve para pedirle ayuda. —Pequeña ¿Nos podrías ayudar a desvestirnos? Ella miro a los tipos y ellos molestos le ordenaron… —¡Que esperas! ¡Obedece inútil! —Si señorita ahora mismo… ella caminaba mirando al suelo y fue a cerrar la puerta con seguro. Asi que me dispuse a llevar a cabo mi plan. Mientras Úrsula le quitaba la ropa a Klaus yo le hablaba con una voz melodiosa que salía de mi cabeza… —Hoy serás mio queridooo… te entregaras a mí por completo… —Si Isabel mi amorrrrr… yo acariciaba su cuerpo con mis manos mientras el gemía de placer. —Gemmmm mi amor mmm Siiii que placer más exquisito… —Consumamos el acto porque yo te deseo demasiado mmm. —Aquí esta querida mía… toma mi dureza y hazme disfrutar con tu pasión… me subí encima de Klaus con ni siquiera penetrarme, comencé a moverme y el gritaba completamente complacido. —SIII DELICIOSO WOWWWW HAAAAG ASIII QUERIDA SIIII. Él ya estaba en ese trance hipnótico que provocaba mi voz cuando mordí su pecho… —Mmm lo haces delicioso querido Siiii mmm nos íbamos a alimentar del imbécil y esa iba a ser su última noche con vida jajajaja… mire a Uzi y afirme con la cabeza… entonces ella se acercó y me mostros sus hermosos colmillos y después ella le mordió el brazo. —Haaaag Siiii haaaw haaaag haaaw… —Delicioso querido ya estas por llegar al clímax… mmm Siiii… seguimos succionando su sangre hasta que su corazón dejo de latir. Fueron cortes limpios y no derramos ni una tan sola gota de sangre… no ubo desperdicio jajajaja. Vamos Uzi pequeña ayúdame a quitarme el vestido… esto debe verse como toda una noche de bodas y debes quitar el seguro de la puerta. En la mañana siguiente como era de esperarse los hombres de Klaus tocaban a la puerta, llegaban para ayudar a vestirlo porque tenían que salir a cobrar los impuestos del pueblo. —¡Toc! Toc, toc jefe… —Señor ya estamos aquí. Pero nadie respondía y nosotras habíamos decido hacernos las dormidas. Ellos siguieron tocando la puerta hasta el cansancio hasta que decidieron entrar… solo para encontrarnos desnudos abrazados y bien “dormidos” Úrsula estaba sentada en la banca y reposaba su dorso en la cama… ella levanto su cabeza los miro y puso su dedo en los labios para que hicieran silencio. Ellos retrocedieron y ella se levantó para tomar una manta y cubrirnos. —Salgan de aquí inútiles… dejen a los jefes descansar, no ven que pasaron una larga noche. —Si disculpen jefes… y solo me moví para abrazar más el cuerpo inerte del imbécil de Klaus. Pero solo uno de ellos salió de la habitación… jajajaja yo ya tenía un plan para ellos también… asi que Úrsula caminaría torpemente cerca de las antorchas para dejarlas caer adrede. Inmediatamente las cortinas se prendieron en fuego… —¡Estúpida!! ¿Qué hiciste? Siempre fuiste una inútil… ayúdame a apagar esto antes de que los jefes se den cuenta… —¡Idiota fue un accidente! Úrsula comenzó a golpear el fuego con las alfombras regando más el fuego. Ella lo atizaba adrede… —¿Qué es ese olor? Yo aun “somnolienta” preguntaba tapándome los pechos con la manta. —¡Jefa no se preocupe! Ahorita los sacaremos de aquí… ¡Roland!! Ven ayudarme ¡Roland!! Rápidamente el fuego consumía la habitación y nosotras fingíamos toser... cuf cuf cuf… Roland entro y me levanto de inmediato para sacarme fuera de la casa… no sin antes preguntar… —¿Qué demonios sucedió aquí? —¡A esta estúpida se le cayó la antorcha! exclamo su compañero completamente furioso. Cada vez que el apagaba un fuego Úrsula incendiaba más la alcoba. —¡Ahorita regresare por el jefe y cuando venga te las veras conmigo inútil! El me llevaba en sus brazos mientras yo tocia, pero el lanzaba su amenaza a mi pequeña Uzi… que según lo que me había contado estos imbéciles eran los responsables de “castigar” al personal de servicio cuando cometían errores… asi que desde niña había recibido latigazos de parte de estos dos hijos de puta. —Cuf cuf, déjame afuera y saca a mi esposo por favor… te lo suplico… cuf cuf… —Si jefa quédese aquí y el me sentaba en el suelo, completamente envuelta con la manta, ahorita vuelvo con el jefe. El estúpido de Roland entro a la mansión que ya estaba prendida en llamas… mientras todos los empleados salían despavoridos, gritando… —Haaaaaaaa... hayyyy.... haaaaa... salgan todos... ¡Sálvense quien pueda!!
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