Su corazón comentó a latir fuerte. Estaba de espalda. Y no podía ver que tipo de sentimientos callaba en su mirada. Así que decidió levantar sus manos y darse la vuelta, haciendo que su corazón se acelerara aún más. — ¡Tu! — señaló ella un poco angustiada. Tratando de asimilar lo que veía. Obvio que conocía aquella persona. No traiga máscara, ni nada de eso, y solo daba a entender que el plan de ellos, no es dejarla salir viva de allí. De eso estaba segura. — Licenciada, hola de nuevo— su sonrisa se hizo presente, estaba encantando con lo que pasaba. Se podía ver la emoción y satisfacción en sus ojos. Y Samantha solo podía morder sus labios, mientras sus ojos se aguaban. — No hagas esto— dijo cuando vio que se acercó más a ella, con el arma aún más cerca de su cara. — ¿Sabe? Yo la a

