Austin, Texas. Ryan: Ella se había ido. Recogió sus cosas y se marchó, se había ido. Esto es lo que merecemos por haber pensado algo así de ella. Maldita sea. —Iremos por ella Ryan —Dorian caminaba de un lado a otro—, le pediremos perdón si es posible de rodillas. —Dorian no, no podemos hacer eso, ella está muy molesta con nosotros y con justa razón. —j***r, me siento de la mierda —se sentó en el sofá—, estaba molesto y no supe lo que dije. —Yo tampoco sabía Dorian, ahora hemos cometido un enorme error con Brook y tenemos que repararlo. Cuando llegamos no encontramos a Brook, habíamos recibido una llamada cuando llegamos a la hacienda de que a ella se le había olvidado una prenda en el centro comercial, una prenda valorada en dieciocho mil dólares. Me dijeron que ella hizo la comp

