Todoroki salió de la habitación y fue hasta el comedor. -Shotō!!- le dijo Inasa, invitándolo a sentarse a su lado. Pero el aroma que tenía de Alfa, le daba náuseas al bicolor. Éste sólo sonrió y se sentó al lado de Bakugō, que extrañamente le tenía un asiento listo. Midoriya le pasó jugo, casi se le cae la botella al ver el tremendo chupón que tenía Todoroki. -Estee, ¿juguito?- le ofreció. -Gracias y no digas nada. -No diré nada- le dijo el peliverde. Le sirvió el líquido. Inasa arrugó el ceño, mirando de forma desafiante al cenizo. Aizawa que estaba en la cabecera observaba a ambos chicos. Katsuki ni se inmutó, miró al bicolor y le ofreció una frutilla. -Toma- Shotō lo quedó mirando, un rojo furioso subió por sus mejillas, se sentía observado por todos sus compañeros, Midoriya y K

