Hay verdades dolorosas y heridas que nunca sanan,

1246 Words

 CAPITULO XXII. Terrence. —Primero abre el álbum y mira las fotos—hice lo que me dijo y primero salieron varios ultrasonidos. En el pie de cada ultrasonido decía ‘’mi pequeño boxeador’’ quede sorprendido. Luego vinieron fotos de mi en cada mes de vida que tuve, miré demás en las que salía con Enrique, luego en el primer año él estaba junto a mí. En el segundo año, también y así en los que le siguieron. Una foto en donde ya tenía seis años, estaba sosteniendo un palo de golf  y estaba  jugando, cuando paso a la siguiente estaba Enrique sonriendo y me estaba enseñando. Ya las demás eran yo solo, hasta que cumplí diez años. Mire a Scarlett y luego releí la nota. ‘’Esto no lo hago para que lo perdones ni mucho menos, solo quería mostrarte  un Enrique que te amaba. Lastimosamente ese

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD