CAPITULO XVI. Terrence. Ya era media noche, el investigador y el policía, junto a su equipo se estaban preparando. Por otro lado estábamos Eugenio y yo poniéndonos unos chalecos antibalas para evitar cualquier cosa, estaba ansioso por el simple hecho de que voy a enfrentarme a mi padre y voy a salvar a mi novia y a mi hermano. Todos subimos a unos autos blindados y comenzamos el camino hacia aquel lugar. Quería llegar rápido para que todo esto acabe, para que pudiéramos ser felices otra vez. El recorrido es extremadamente largo y ya estoy muy ansioso y frenético, quería llegar ya, sacarlos de ahí y devolvernos felices. Los autos paran y yo espero a que den una señal, esperamos aproximadamente media hora. —Ya fueron unos hombres a ver cuál es la manera más fácil de entrar y cuantos

