Federico... Hoy me siento feliz, pues el médico dice que el cuerpo de Fernand acepta los medicamentos, ha ganado mucho peso, sus mejillas regordetas sonrojadas denotan la salud que poco a poco tiene. Mi hijo ahora se ve muy feliz, pocas ocasiones ha preguntado por mamá, pero se desvanecen al sentir los brazos de su abuela. Mi madre me ha apoyado tanto en esta situación, estaré agradecido eternamente con ella. Conoció a un hombre hace un tiempo, él es un empresario local, no es millonario, pero vive bien, parece que eso no le afecta en lo más mínimo a mi madre, que cuando habla con él, puedo notar lo mucho que la hace reír. Le dije que vaya a casa para salir con su amigo, como ella dice, tiene el derecho de ser feliz. Pero siempre que se lo digo saca el tema de mí. ¿Cuando seré yo fe

