A la mañana siguiente la rutina fue la misma, levantarme, desayunar, despedirme de mamá e ir a la universidad. Me encontraba a mitad de las clases copiando lo que la profesora había puesto en el pizarrón. Hoy me había levantado con unos nervios terribles con lo sucedido de anoche, me sentía ansiosa y a la vez no veía la hora de que sea ya la noche. No sé si me hizo caso y se fue o por lo contrario sigue estando allí. Espabilo cuando la profesora se va, mientras espero que el otro profesor llegue, le mando un mensaje a Violeta para distraerme un rato. Charlamos hasta que llega el profesor y comienza la clase. La mañana pasa rápido llena de actividades y presentación de trabajos en clases. Camino fuera de la universidad, Violeta me había dicho que iba a esperar a su novio y por eso me e

