POV THEO
- No, bueno… estás completamente idiotizado – Khai me abraza fraternalmente mientras me molesta; no puedo quejarme, hice lo mismo que él en su momento.
- ¡Gracias a los cielos que nos permite ver el espectáculo! – lo apoya su esposa
- Atena, ¿También tu?
- ¿Recuerdas que opinión tenías del amor? – pregunta mientras ladea la cabeza dándome una sonrisa burlona.
- Bien, digan lo que se les dé la gana – los aliento, intentando parecer igual de despreocupado que siempre – No me quejaré – me siento sobre un taburete junto a Cole.
- ¿Enserio les darás luz verde a todos? – me cuestiona
- No es como que tenga más opciones.
- Déjenlo tranquilo – pide Arte desde el regazo de Kaleb – Incomodarán a Sici con todo esto y sí se incomoda; lo mataré a todos – sentencia
- Igual de protectora que siempre – escucho la voz de Kavin; me pongo de pie inmediatamente
- ¡Idiota! – digo mientras lo abrazo - ¿En dónde carajo has estado?
- Con Logan – dice como si nada
- ¿Aún no terminas los negocios con él? – pregunta su hermano mayor
- No es eso lo que lo retiene – Artemis le lanza una mirada reprobatoria que al parecer no soy el único sin idea de lo que sucede entre ese par.
- Será mejor que no toques ese tema – aconseja Kavin, tomándose el trago que Khai tiene en la mano
- ¿O qué? – Artemis se levanta del regazo de Kaleb, acercándose a Kavin.
- ¡Basta Artemis! – Kavin se coloca frente a ella – Te pedí mantenerte alejada de este asunto.
- Esa mujer solo está aprovechándose de ti – afirma
- ¡Sé perfectamente bien como cuidarme solo! – se gira hacia su hermano – Kaleb ¿Puedes controlar a tu mujer?
- ¿Qué carajo pasa entre ustedes? - Kaleb se pone de pie, interviniendo entre los dos mientras todos los observamos.
- Artemis tiene la horrible costumbre de intervenir en la vida de los demás y no voy a permitir que lo haga igual conmigo.
- ¡Bien! Sì estás tan convencido de que esa estúpida es la indicada; ¡Adelante! ¡Cásate y serás infeliz por el resto de tu vida! – Pocas veces veo a Arte tan alterada.
- ¡Basta Artemis! – pide Kaleb – Deja a Kavin vivir su vida, solo él puede decidir sobre ella.
- Bien – acepta y luego toma sus cosas para irse del lugar.
- Mi amor, espera – Kaleb se va tras ella dejándonos en un profundo silencio.
- No debí venir – Kavin se pone de pie – Nos vemos después – me apresuro a alcanzarlo.
- ¡Espera! – lo detengo en medio de las escaleras - ¿Qué carajo acaba de pasar? – lo interrogo – Adoras a Artemis, no entiendo…
- ¡Estoy harto! – me grita – Theo… ya no puedo seguir con esto – asegura – Es por eso que permanezco con Logan.
- No entiendo.
- No te hagas el tonto – se recuesta sobre la pared – Sabes perfectamente que estoy perdidamente enamorado de la esposa de mi hermano - se ríe como un desquiciado lo haría – Siempre lo he estado… pero ya no quiero; no quiero sentir esto.
- Creí… creí que ya lo habías superado – me siento como una mierda por dejarlo pasar por todo esto – Es decir, tienes una prometida…
- No me casaré – afirma – Romperé el compromiso. No es como si hubiera significado algo de todos modos.
- Kavin…
- Estoy bien – se aleja de la pared – Me voy de nuevo al extranjero; regresaré únicamente para tu boda – me abraza – Felicidades, por cierto; espero que seas muy feliz junto a ella.
- ¿Es necesario que te vayas?
- Lo es, para mi – asegura y luego se marcha dejándome un peso en el pecho. Me quedo parado sobre las escaleras sintiéndome mal por él y sin la más mínima idea de como ayudarlo; espero que la distancia lo ayude para poder salir de este embrollo. No me doy cuenta cuando Mi Nopalito se para frente a mí; me observa preocupada.
- ¿Todo bien? – pregunta
- Sì, solo… - suspiro frustrado; no tiene sentido que ella se entere de problemas ajenos – No pasa nada – me acerco a ella, tomo su rostro entre mis manos y la beso suavemente, saboreo sus labios con toda la lentitud que puedo y con eso, desaparecen todas mis preocupaciones.
- ¿Estas tentándome a caer en el deseo carnal? – pregunta con cierta sonrisa en su rostro.
- ¿Te parezco tentador ahora? – pregunto, tomando el dorso de su mano y depositando un beso.
- Sì
- Pues… solo espera a verme de rodillas, con mi rostro entre tus piernas mientras saboreo cada gota de ti – me acerco a ella, rosando su cuello con mis labios – Haré que te corras mientras gritas mi nombre.
- ¡Oye! – me empuja, sonrojada – No digas esas cosas tan a la ligera – mira a nuestro alrededor mientras las personas no nos prestan la menor atención.
- ¡Theo! – veo a los chicos bajar por las escaleras – Nos vamos a casa – me informa Atena
- Claro, nos vemos luego – me despido de ellos mientras pasan a nuestro lado.
- Adiós – se despide Mi Nopalito - ¿Me perdí de algo? – pregunta al notar la expresión en sus rostros
- No, para nada ¿Quieres ir a casa? – pregunto
- Sì, es tarde – la tomo de la mano y nos encaminamos a la salida en donde nuestro auto nos espera; ella se recuesta en mi hombro en todo el camino a casa y cuando llegamos ya está completamente dormida. La tomo en brazos y me detengo frente a la puerta de su habitación; anoche durmió conmigo, pero no sé si quiere mantener distancia o sí desea que compartamos habitación. Decido que solo puedo saber preguntándole; así que mañana lo haré, giro la manecilla de la puerta y el aroma de su perfume me inunda la fosas nasales, ese olor es delicioso, como ella. La deposito en la cama y la arropo; deposito un beso en su coronilla y luego me marcho a mi habitación. La mañana transcurre con normalidad mientras observo a Mi Nopalito desayunar frente a mí; hoy lleva un Pijama rosa con gatitos.
- ¿Tienes planes hoy? – pregunto
- Sì, saldré con mi madre – dice sonriente
- Me alegro – su sonrisa ilumina más que el radiante sol que hay el día de hoy.
- Y luego saldré con una señora que conocí ayer – dice mientras toma su jugo.
- ¿La conociste ayer? – pregunto extrañado
- Sì, es muy amable… algo extraña, pero es linda.
- Claro – no quiero preguntar más detalles, por miedo a que sienta que estoy controlándola.
- ¿Y tú? ¿Tienes algún plan?
- No, vendré aquí directamente de la oficina – digo – Hablando de eso, tengo que irme – me pongo de pie y me acerco a ella – Diviértete hoy Nopalito – tomo su rostro besándola rápidamente y luego salgo directo a la oficina. La vicepresidencia de la empresa es mucho más pesada de lo que imaginé. Los proyectos que necesito supervisar, las inversiones que necesito buscar… todo es muy estresante. El sonido de mi teléfono me distrae mientras leo un documento de inversiones.
- Ferith – respondo
- ¿Theo? – me sorprendo al escuchar la voz de la persona al otro lado de la línea – Lamento mi atrevimiento, pero hay algo de lo que me gustaría hablar ¿Podemos almorzar juntos? – pregunta
- ¿Hoy?
- Sì, a menos que ya tengas planes – lo pienso un par de segundos.
- Muy bien ¿En dónde nos vemos?
- En el Marrot`s – dice – Me encanta su filete.
- Bueno, tenemos algo en común – respondo – Entonces nos vemos allá.
- Te espero, estaré allí dentro de media hora.
- Claro, hasta luego – cuelgo la llamada. Me muero de la curiosidad. Media hora después, estoy entrando al restaurante y logro ubicar al Señor. Brown
- ¡Theo! – me saluda amigablemente
- Hola, buena tarde – digo al llegar a la mesa
- Eres muy puntual – señala
- Lo mismo digo – me acomodo en la silla.
- Lamento todo esto, pero hace poco que volví del extranjero y no tengo muchos amigos.
- Entiendo, no hay problema – nos sirven una copa de vino
- Por cierto, recibí la invitación a tu fiesta de compromiso – comenta como si él no la hubiera exigido.
- Me alegro, espero verlo allá.
- No me lo perdería por nada – el mesero llega por nuestra orden y ambos nos decidimos por el filete – La verdad es que quería verte aquí para poder hablar un poco de negocios.
- Lo supuse – tomo un sorbo de mi vino
- Pero ante de empezar, quiero felicitarte por la vicepresidencia.
- Muchas gracias – Este sujeto… no termino de entender sus intenciones.
- Es por eso, que me atrevo a proponerte algo – lo veo acomodarse – Sobre el proyecto de la carretera que tienen a su cargo – me sorprende que tenga esa información, después de todo; hoy recibí la asignación de ese proyecto – Quiero ser el inversor principal – lo estudio unos segundos; intentando captar algo de sus intenciones, pero fallo igual que en mis otros intentos – Sì aceptas mi propuesta, puedo acceder a venderte los terrenos que te interesan – claramente es un trato bajo la mesa; aunque no es nada nuevo, esto me deja ver que en verdad desea ser parte de este proyecto – Es un trato que beneficia a todos.
- La convocatoria de accionistas para ese proyecto aún no se hace, pero está muy bien enterado del asunto – señalo- Pero, no voy a arriesgar un proyecto de cientos de millones por un asunto personal. Si quiere ser inversionista en ese proyecto, presente su propuesta cuando se realice la convocatoria; sí resulta ser conveniente para nosotros, entonces le daremos la bienvenida.
- Olvidaba con quien estaba hablando – dice sonriendo – Me alegra ver que aún hay jóvenes con principios. ¿Seguro que no puedo convencerte?
- Muy seguro – los meseros sirven nuestro almuerzo
- Entonces verás mi propuesta de inversión cuando llegue el momento, solo quiero que me prometas algo.
- ¿Qué cosa?
- Cuando ese momento llegue; no te fijarás en nada que no sea lo laboral; quiero que actúes como lo hiciste ahora, con profesionalismo.
- Siempre lo hago – afirmo; este hombre empieza a causarme curiosidad.