Marie disparó con una puntería increíble y mató al francotirador que se encontraba camuflado, no obstante no pudo esconderse de los lentes de calor que la guardaespaldas tenía. — ¡Marie! Hay que llevar a Valerie al hospital, ella está respirando. El coche dio la vuelta y llegaron en poco tiempo a la sala de urgencias del hospital privado que se encontraba en el pueblo. Giancarlo llegó luego de un rato y se veía desesperado. — ¿Qué fue lo que sucedió con Valerie? ¿Por qué salió del coche? — Supongo que fue para salvar a Marie, le advertí que no saliera. Sabes bien que los guardaespaldas que se encuentran a nuestro servicio tienen chalecos antibalas y por eso no me preocupe, sin embargo, no fue lo mismo con Valerie. — Lo sé, esperemos que todo esté bien con Valerie. Los médicos saliero

